¿Tienes los dientes amarillos y te preguntas cómo han podido llegar a ponerse así? Lo primero que debemos decir es que el motivo por el cual nuestros dientes experimentan un cambio de color y se vuelvan amarillos, atiende a circunstancias muy variadas. Algunas de ellas dependen de nuestros hábitos y están en nuestras manos, como la higiene o los hábitos alimenticios. Otras, en cambio, no dependen de nosotros, como puede ser la propia genética o la edad.

Así pues, los odontólogos se encuentran cada día más con pacientes que acuden a sus clínicas por este problema de estética dental. Unos dientes de color amarillo no son por sí mismos una patología dental, pero lo que sí es cierto que puede afectar a la autoestima de las personas que lo padecen, ya que encuentran que su sonrisa no es todo lo atractiva que quisieran.

 

Causas de los dientes amarillos

En cierta medida, debemos mencionar que nosotros somos responsables de este problema bucodental, pero no los únicos culpables. En este sentido, las causas que dependen de nosotros son:

  • Higiene bucodental. Aunque parezca algo obvio, no tener una cuidada, estricta y delicada higiene dental puede ser el desencadenante de muchos problemas bucodentales graves y dolorosos. Además de eso, no lavarse correctamente los dientes puede convertirse en el origen de una dentadura con manchas y unos dientes amarillos.
  • Hábitos alimenticios. Algunos alimentos y bebidas tienen pigmentos que pueden filtrarse entre los poros de nuestros dientes o, como se suele llamar, en los «canalículos dentarios» de la dentina (tejido intermedio del diente). Así pues, seguramente has oído hablar que el café o el tabaco contribuyen a amarillear los dientes. No sólo son estos productos, el té y los refrescos de cola o el vino tinto, e incluso frutas como las granadas o los arándanos pueden generar manchas en los dientes por su alta dosis de pigmentación.
  • Ingesta de medicamentos. Algunos medicamentos y antibióticos, pueden afectar a la coloración de los dientes.

Con todo, aunque hagamos esfuerzos para evitar ciertos alimentos o cuidemos nuestra higiene, hay factores que no dependen de nosotros:  

  • Causas genéticas. Los genes influyen en el color de los dientes y cómo evolucionará con el paso de los años, así como la transparencia de la dentadura y su grosor, que son los responsables directos del color.
  • La edad. Con el paso del tiempo, el blanco de los dientes se va convirtiendo en un tono más amarillento. Una higiene bucal incorrecta  y la propia evolución del diente con la edad (desgaste del esmalte y el engrosamiento de la dentina), también contribuyen a que los dientes pierdan el blanco que tenían originalmente.

 

Tratamiento para los dientes amarillos

Para tratar este tipo de coloraciones dentales, los tratamientos de estética dental son especialmente eficaces. Podemos decir que las dos soluciones más comunes para este problema son:

  • Blanqueamiento dental. Es el procedimiento más común para conseguir unos dientes más blancos. Existen distintos tipos de blanqueamientos dentales, pero todos se basan en un gel de peróxido de hidrógeno que oxigena los tejidos internos del diente sin dañar su estructura.
  • Carillas. Son tratamientos de estética dental que recomponen la parte anterior de los dientes usando diversos materiales, en función de la carilla elegida. Estos tratamientos son más caros y algo más invasivos que los blanqueamientos, por lo que se trata de una alternativa recomendada solo en caso de que haya problemas estéticos asociados (huecos entre los dientes, dientes partidos…) a tus dientes amarillos o no seas un paciente apto para un blanqueamiento por alguna razón particular.

Con todo, tener unos dientes blancos transmite una sensación de salud e higiene.  Por ello, en Clínica Dental Nordés, te aconsejamos que sigas las recomendaciones de un especialista, que valore tu caso y estudie qué tipo de tratamiento es el más adecuado para blanquear los dientes.